Recomendaciones sobre la ingesta de fibra de los alimentos
Diversas agencias gubernamentales y científicas para la salud, recomiendan que los adultos consuman al menos de 20 a 25 g de fibra por día. Debido a que los niños requieren menos energía total, se ha recomendado una regla sencilla para calcular la ingestión diaria de fibra; consiste en sumar cinco a la edad cronológica, así por ejemplo: un niño de cinco años de edad debería consumir al menos 10 g de fibra al día y aproximarse a los niveles requeridos por el adulto (20-25 g/día) cuando cumpla los 15 años de edad.
Desafortunadamente, los niños de todas las edades no consumen esta cantidad de fibra, ya que la energía la obtienen de bebidas azucaradas, granos refinados con poca fibra, y de vegetales con mucho almidón.4,10,11 Es necesario cambiar los hábitos de alimentación, ya que a través de una correcta alimentación se podrán cubrir estas recomendaciones.
Recomendaciones en niños menores de dos años
En los niños menores de dos años un buen estado de nutrición está determinado por la lactancia materna y una adecuada ablactación. Se ha observado que una inadecuada alimentación en este período, puede predisponer al sobrepeso u obesidad en las etapas posteriores de la vida. Por lo tanto, el lactante alimentado con leche materna no necesita incorporar alimentos sólidos antes del sexto mes de vida. No se recomienda entonces, caer en una sobrealimentación, forzando al bebé a comer, o bien utilizar la comida como recompensa. Establecer los horarios de comida cada día, educará de manera sana y positiva para tener buenos hábitos de alimentación en el futuro.4
Otras recomendaciones
Minimizar la ingestión de bebidas endulzadas como refrescos, jugos, bebidas deportivas hidratantes, etc. Idealmente éstas deberán ser eliminadas de la dieta del niño (para evitar su preferencia por el sabor dulce), pero si no es posible, el hecho de disminuir la ingestión a un vaso al día en niños de 7-12 años de edad, y medio vaso por día en niños de uno a seis años de edad, contribuirá de manera positiva en los resultados.12,13
Otras recomendaciones basadas en evidencias:
Consumir más alimentos preparados en casa y comer menos en restaurantes. Especialmente evitar los establecimientos de «comida rápida».
Comer en la casa junto con la familia al menos cinco a seis veces a la semana.
Permitir al niño elegir sus alimentos, evitando una conducta de comportamiento restrictiva.
Enfatizar la importancia de consumir alimentos bajos en densidad energética (como los que contienen alta cantidad de fibra).
Involucrar a los padres para el manejo de los niños, especialmente en los menores de 12 años.
